Durante miles de millones de años, el universo ha guardado secretos que los científicos apenas comienzan a descifrar. Ahora, una investigación internacional acaba de darle un giro inesperado a una de las grandes preguntas de la astronomía: ¿cómo logró la luz atravesar la densa niebla que cubría el cosmos primitivo? Gracias al telescopio espacial Hubble, los investigadores encontraron evidencias de que las explosiones de estrellas gigantes, conocidas como supernovas, pudieron haber dificultado un proceso que durante mucho tiempo se creyó que ayudaban a facilitar. El hallazgo abre una nueva ventana hacia los orígenes del universo.
Un misterio de hace 13 mil millones de años
Durante los primeros mil millones de años después del Big Bang, enormes cantidades de hidrógeno neutro llenaban el espacio intergaláctico e impedían el paso de buena parte de la radiación ultravioleta.
Esa situación cambió durante la llamada reionización del universo, una etapa en la que la radiación energética de las primeras galaxias transformó el hidrógeno neutro en partículas cargadas eléctricamente.
Aunque los astrónomos conocen este proceso, todavía investigan cuáles fueron las principales fuentes de radiación y cómo consiguió escapar de las galaxias.
El telescopio espacial Hubble permitió estudiar galaxias cercanas y descubrir nuevas pistas sobre la evolución del universo primitivo. El Hubble, con un peso de 11 toneladas, fue lanzado al espacio el 24 de abril de 1990. NASAEl Hubble encontró algo que nadie esperaba
Una explicación ampliamente estudiada proponía que las supernovas generaban poderosos vientos capaces de despejar el gas y abrir caminos para la salida de radiación.
Sin embargo, el estudio publicado el 15 de octubre de 2026 en la revista científica Nature Astronomy encontró una relación diferente.
Al analizar seis galaxias cercanas con intensa formación estelar, los científicos observaron que aquellas con vientos galácticos más rápidos dejaban escapar una menor proporción de radiación ionizante.
Los resultados sugieren que estos vientos pueden aumentar la presencia de gas y polvo que bloquean la radiación, en lugar de facilitar su salida.
Las estrellas jóvenes podrían tener la respuesta
La investigación, encabezada por Cody Carr y desarrollada con especialistas de distintas instituciones, apunta hacia otro protagonista: las estrellas jóvenes y masivas.
Los datos indican que la radiación ionizante puede escapar con mayor facilidad durante los primeros tres millones de años de una intensa etapa de formación estelar, antes de que se desarrollen los vientos galácticos más fuertes asociados con las supernovas.
Esto no significa que las supernovas carezcan de importancia, sino que su intervención podría producir efectos diferentes según la evolución de las galaxias.
Nuevas observaciones astronómicas podrían ayudar a reconstruir cómo la radiación transformó el universo durante sus primeras etapas.. Estrella variable V 372 Orionis en el centro de la imagen.Un descubrimiento que obliga a revisar teorías
Los resultados también representan un desafío para los modelos informáticos utilizados para reconstruir la historia del universo.
El equipo, que incluye investigadores vinculados a la Universidad de Michigan, la Universidad de Zhejiang y la Universidad Johns Hopkins, plantea la necesidad de estudiar con mayor detalle cómo la radiación y los vientos de las estrellas jóvenes modifican el gas que las rodea.
La investigación no resuelve definitivamente el misterio de la reionización, pero aporta evidencias importantes sobre cuándo y cómo pudo escapar la radiación de las primeras galaxias.
¿Qué significa este hallazgo para el futuro?
Comprender cómo desapareció la niebla de hidrógeno que dominaba el universo primitivo permitirá mejorar las simulaciones sobre la formación y evolución de las galaxias.
Los investigadores consideran que nuevas observaciones podrían ayudar a comprobar si este comportamiento también se produjo en las galaxias que existieron durante la reionización.
Por ahora, el Hubble ha demostrado que incluso los procesos más estudiados pueden esconder sorpresas. Y aunque las respuestas definitivas todavía están lejos, cada descubrimiento permite reconstruir una parte de la historia cósmica.
¿Crees que todavía conocemos muy poco sobre el origen del universo? Déjanos tu comentario y comparte esta información.



