La Estación Espacial Internacional volvió a encender las alarmas. Astronautas a bordo del laboratorio orbital recibieron este viernes la orden de refugiarse en una nave Dragon de SpaceX y prepararse para una posible evacuación de emergencia, luego de que una fuga de aire en el módulo ruso Zvezda se agravara durante trabajos de reparación.
La medida fue tomada por la NASA como precaución mientras la agencia espacial rusa Roscosmos intentaba atender la avería en el túnel de transferencia del módulo de servicio Zvezda, una zona clave de la estación. Según reportes oficiales, los tripulantes permanecieron cerca de dos horas bajo protocolo de refugio seguro antes de recibir autorización para regresar a sus actividades dentro de la ISS.
La fuga no es nueva. Fue detectada por primera vez en 2019 y desde entonces ha sido motivo de vigilancia constante entre Estados Unidos y Rusia. El problema se atribuye a pequeñas grietas que permiten el escape de aire respirable hacia el espacio. Aunque en meses recientes la pérdida se mantenía en niveles relativamente bajos, esta semana volvió a aumentar y obligó a extremar medidas.



