Stephen Hawking revolucionó nuestra comprensión de los agujeros negros, pero sus inquietudes no terminaban en los confines del universo. El físico británico, fallecido el 14 de marzo de 2018 a los 76 años, dedicó también buena parte de sus intervenciones públicas a preguntarse cuánto tiempo podría sobrevivir nuestra civilización.
Sus advertencias tocaron asuntos que siguen generando debate: inteligencia artificial, cambio climático, ingeniería genética, pandemias y hasta un eventual encuentro con civilizaciones extraterrestres.
Salir de la Tierra como seguro de vida
Hawking defendía que una civilización confinada a un único planeta era especialmente vulnerable. Ya en 2001 planteó que la humanidad debía expandirse por el espacio para mejorar sus posibilidades de supervivencia frente a grandes catástrofes.
No se trataba simplemente de abandonar la Tierra, sino de evitar que un único desastre pudiera acabar con toda nuestra especie. Años después insistiría en la necesidad de establecer presencia humana fuera del planeta.
En los últimos días ha surgido una gran preocupación por los alcances de la Inteligencia Artificial. / Getty ImagesLa inteligencia artificial encendió sus alarmas
Una de sus advertencias más conocidas estuvo relacionada con la inteligencia artificial. En 2016, durante la inauguración del Leverhulme Centre for the Future of Intelligence de la Universidad de Cambridge, Hawking sostuvo que una IA poderosa podía convertirse en uno de los mejores o peores acontecimientos de la humanidad.
Su temor no era exactamente una máquina “malvada”. En una intervención anterior explicó que el verdadero riesgo podía surgir de sistemas extremadamente competentes cuyos objetivos no coincidieran con los humanos.
Hawking también aparece entre los firmantes de la carta impulsada por el Future of Life Institute que reclamaba investigación para conseguir una inteligencia artificial robusta y beneficiosa. Entre los firmantes estuvieron además Elon Musk y figuras de DeepMind como Demis Hassabis, Shane Legg y Mustafa Suleyman.
La manipulación genética también apareció entre los avances científicos que Hawking consideraba capaces de generar consecuencias difíciles de controlar.Clima, genética y virus
El cambio climático fue otra preocupación. Hawking llegó a advertir en 2017 sobre un escenario extremo en el que la Tierra pudiera acercarse a condiciones similares a Venus.
Esa comparación no debe interpretarse como un pronóstico científico establecido: investigaciones climáticas indican que las emisiones humanas plausibles no provocarían un efecto invernadero desbocado idéntico al venusino.
También temía los usos peligrosos de la biotecnología. En 2001 alertó sobre la posibilidad de crear, accidental o deliberadamente, un virus devastador; posteriormente planteó que la ingeniería genética podría abrir la puerta a humanos modificados con ventajas biológicas.
¿Y si alguien nos escucha?
Hawking sentía fascinación por la vida extraterrestre, pero aconsejaba cautela ante un eventual contacto con civilizaciones avanzadas. Esa curiosidad no le impidió participar en 2015 en el lanzamiento de Breakthrough Listen, un programa de 100 millones de dólares dedicado a buscar señales de civilizaciones tecnológicas.
Muchas de sus ideas eran escenarios de riesgo, no profecías. Sin embargo, su mensaje de fondo permanece: el progreso científico ofrece enormes oportunidades, pero también exige responsabilidad. El propio Hawking veía en la tecnología una herramienta capaz tanto de mejorar nuestra supervivencia como de ponerla en peligro.


