La primera gran marcha estudiantil contra los recortes del Gobierno de José Antonio Kast en Chile dejó un total de 35 detenidos, seis heridos entre manifestantes y policías y cuestionamientos a las fuerzas de seguridad por la forma en que se reprimió la protesta.
Entre los heridos, hay una universitaria que tuvo que ser operada de urgencia y cuyo rostro ensangrentado se hizo viral en redes sociales y generó distintas críticas, como la del presidente colombiano, Gustavo Petro.
El estatal e independiente Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) indicó la noche del miércoles que la joven “ingresó con lesiones de carácter grave y, de acuerdo con lo informado por personal médico del lugar, requería intervención en pabellón”.
Hasta el momento se desconocen las causas de las heridas y el actual estado de salud de la manifestante.
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, defendió la noche del miércoles el actuar de Carabineros (policía militarizada) y dijo que “el deber del Estado es cuidar a todas las personas, resguardar el orden público y respaldar a quienes protegen a los chilenos”.
Al grito de “¡La educación pública se defiende!”, miles de estudiantes marcharon el miércoles por el centro de Santiago contra el plan de austeridad del Gobierno en la primera gran marcha desde la llegada al poder del líder ultraderechista.
La protesta fue organizada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), la organización estudiantil más importante del país y que aglutina a las principales universidades, y respaldada por otros gremios como la Coordinadora Feminista 8M o el Colegio de Profesores, que denunció una “represión desproporcionada”.
Kast, que siempre ha defendido a las fuerzas de seguridad y sigue refiriéndose a la ola de protestas de 2019 como “estallido delictual”, ordenó nada más llegar al poder en marzo un ambicioso plan de ajustes y recortes en la mayoría de los ministerios, equivalente a 2 mil millones de dólares.

