Las tres zonas de baño autorizado en el Sena a su paso por París abrieron este sábado al público, que mostró interés por la posibilidad de refrescarse dentro de la ciudad, sobre todo después de haber vivido una ola de calor sofocante a finales de junio y en vísperas de otra que se espera la semana próxima.
Junto a los espacios que el Ayuntamiento ha acotado en Bercy, Bras Maie y Grenelle, como en años anteriores es posible bañarse durante el verano también todos los días de la semana en el Bassin de la Villette, que es por donde llega el canal del Ourcq a París, y apenas dos kilómetros aguas abajo, en el canal Saint Martin, pero sólo los domingos por la tarde.
Más allá del control de seguridad para entrar, los servicios municipales han habilitado unas casillas para que los que vayan al agua puedan dejar sus pertenencias a resguardo y hay posibilidad de tomar bebidas y fruta.
La pasada semana el oeste y el norte de Francia vivió una ola de calor extremo en la que se batieron los récords históricos de temperatura para el conjunto del país. En París, el termómetro llegó a superar dos días (el 24 y el 25 de junio) el umbral de los 40 grados, algo que sólo ha ocurrido cinco veces desde 1947.
Aunque la situación no se repetirá con ese nivel de intensidad, a partir del lunes la capital francesa va a vivir otro episodio de calor intenso en el que las temperaturas rondarán o superarán los 35 grados al menos hasta el fin de semana.

