Perú amaneció el pasado domingo con las urnas abiertas y una pregunta pesada en la calle: ¿quién podrá poner orden sin incendiar más la política? Más de 27 millones de peruanos fueron convocados a elegir presidente en una segunda vuelta caliente, marcada por la inseguridad, las extorsiones y el hartazgo ciudadano. En la papeleta aparecen dos nombres ubicados en esquinas opuestas: Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú.
Una mujer junto a su hijo vota este domingo, durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en Cusco (Perú). EFE/ Sengo PérezUna elección sin favorito claro
La jornada fue abierta a las 7:00 de la mañana por Roberto Burneo, presidente del Jurado Nacional de Elecciones. Fujimori y Sánchez llegan en empate técnico, según los sondeos conocidos antes de la veda electoral, y con un detalle que dice mucho del humor peruano: más del 70% no votó por ninguno de los dos en la primera vuelta de abril.
La candidata a la presidencia del Perú por el partido Fuerza Popular, Keiko Fujimori, visita un local de personeros en la Base Central Lima - Sur de Fuerza Popular este domingo en Lima. EFE/Aldair MejíaFujimori obtuvo 17,18% y Sánchez 12,03%. Es decir, el próximo presidente saldrá de una elección donde buena parte del país llegó más resignada que enamorada.
Roberto Sánchez, candidato presidencial del partido Juntos por el Perú, habla durante un mitin de campaña en la Plaza Túpac Amaru de Cusco, Perú, el 2 de junio de 2026. Lleva un sombrero y coloridos atuendos típicos peruanos. / Getty ImagesDesayunos, cámaras y mensajes al país
Como manda la tradición electoral peruana, ambos candidatos desayunaron frente a las cámaras. Fujimori lo hizo en San Juan de Lurigancho, junto a sus hijas adolescentes, y dijo que esperaba que esta fuera su última vez como candidata presidencial.
Integrante de la Policía de Perú custodian el punto de votación del candidato izquierdista, Roberto Sánchez, durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales este domingo, en Lima (Perú). EFE/ Sebastián BlancoSánchez, desde Huaral, apareció con sus padres, esposa e hijas, y llamó a votar por democracia, justicia, desarrollo y lucha contra la pobreza.
Crimen, inversión y miedo al caos
Fujimori promete un gobierno firme contra las extorsiones y dice que respetará la Constitución, el Banco Central y las inversiones. Sánchez asegura que mantendrá abiertas las puertas a capitales extranjeros, pero buscará renegociar contratos de recursos naturales, especialmente minería y gas.
El crimen se metió en el centro del debate: las extorsiones se han quintuplicado y los asesinatos se han duplicado en el último quinquenio, según datos oficiales citados en el proceso.
Mujeres indígenas Quechua llegan a un punto de votación este domingo, durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en Cusco (Perú). EFE/ Sengo PérezUn país que quiere respirar
Quien gane asumirá el 28 de julio y gobernará cinco años, pero no tendrá un camino fácil. Perú ha visto pasar ocho presidentes en una década y llega con un Congreso bicameral fragmentado, sin mayorías claras.
La economía muestra una inflación baja, pero la calle pide algo más urgente, seguridad, estabilidad y respuestas. La pregunta ahora es si el próximo gobierno podrá calmar el miedo sin repetir el libreto de crisis que tanto ha golpeado al país.


