Cédric Jubillar, el pintor francés condenado a 30 años de prisión por el asesinato de su esposa, Delphine Jubillar, admitió por primera vez su responsabilidad en el crimen, poniendo fin a años de negaciones en uno de los casos judiciales más seguidos en Francia.
La confesión llega después de haber sido hallado culpable por la desaparición y muerte de Delphine, una enfermera de 33 años que fue vista por última vez en diciembre de 2020. Desde entonces, las autoridades desplegaron extensas búsquedas, pero el cuerpo de la víctima nunca ha sido localizado.
Durante todo el proceso judicial, Jubillar sostuvo su inocencia y rechazó haber participado en la desaparición de su esposa. Sin embargo, ahora reconoció haber cometido el crimen, un giro que podría aportar nuevos elementos a una investigación que aún mantiene interrogantes sobre el paradero de los restos de la víctima.
El caso mantuvo en vilo a la opinión pública francesa durante años debido a la ausencia del cadáver y a la compleja investigación basada principalmente en pruebas circunstanciales, testimonios y el análisis del comportamiento del acusado.
Aunque la confesión representa un paso importante para esclarecer los hechos, las autoridades continúan interesadas en conocer qué ocurrió con el cuerpo de Delphine Jubillar, cuyo paradero sigue siendo un misterio.


