Poco antes de la 1 de la madrugada de lunes 8 de abril de 2025, el techo de la discoteca Jet Set, uno de los centros de diversión tradicionales de la capital dominicana, se desplomó causando la muerte de 236 personas y más de 100 heridos, una de las tragedias más mortíferas ocurridas en el país.
El colapso de la losa durante el “show” de Rubby Pérez -quien falleció en el siniestro- afectó a diversos sectores sociales, ya que el concurrido lugar era desde hace años uno de los preferidos de los dominicanos para el disfrute de la música popular, especialmente los lunes con presentaciones de orquestas.
El lugar, ubicado al sur de Santo Domingo, fue testigo de momentos desgarradores cuando familiares se enteraban de que uno de los suyos estaba en la lista de víctimas fatales. Por su parte, las autoridades manejaron las operaciones con cautela y, al caer la tarde, informaron que los muertos se acercaban a las 200 personas.
Entre los fallecidos hubo personalidades reconocidas como el exlanzador de Grandes Ligas Octavio Dotel; el diseñador de modas Martín Polanco; la gobernadora de Montecristi (noroeste), Nelsy Cruz; un hijo del ministro de Obras Públicas dominicano, Eduardo Estrella, matrimonios, profesionales de diversas ramas, técnicos y empleados de la discoteca murieron en cuestión de minutos.
Investigación
La investigación de la Fiscalía, con participación de técnicos dominicanos, estadounidenses, españoles y chilenos, arrojó dos meses después que el colapso se produjo por sobrecarga estructural, al instalarse sobre el techo equipos de climatización de gran volumen y depósitos de agua sin estudios técnicos de resistencia.
Se determinó que los propietarios ignoraron las alertas sobre el desprendimiento de materiales previo al colapso, así como agravaron el riesgo al omitir el mantenimiento preventivo y realizar modificaciones estructurales pesadas sin aval técnico ni seguridad.
Una mujer participa en una vigilia este martes, al conmemorarse un año de la tragedia que causó la muerte de 236 personas y dejó heridas a más de 180 de la discoteca Jet Set en Santo Domingo (República Dominicana). EFE/Orlando Barría
Las autoridades presentaron una acusación por homicidio involuntario y negligencia contra los propietarios de la discoteca, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, quienes guardaron prisión preventiva por algunos días.
Los abogados de los hermanos Espaillat aseguran que han alcanzado acuerdos de compensación económica con un 70% de los familiares de los muertos y con los heridos.
Sin embargo, muchos de los afectados decidieron desde el principio entablar demandas contra los empresarios que, de acuerdo al Código Penal, pueden enfrentar un máximo de 2 años de prisión, lo que ha generado críticas constantes de deudos, al considerar que los Espaillat deben ser condenados a penas más severas.


