En un operativo de rutina en el puesto de control de San Isidro, cercano a la frontera con Costa Rica en Chiriquí, inspectores de la Dirección de Prevención y Fiscalización Aduanera (DPFA) de la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA) retuvieron un cargamento de sacos de cebolla que no contaba con documentación legal que acreditara su procedencia.
El cargamento era transportado en una mula blanca conducida por un panameño, quien no pudo presentar ningún comprobante de la mercancía, lo que constituye una infracción al Código Fiscal según la Ley 30. Por esta razón, la carga fue confiscada y trasladada a las instalaciones aduaneras en David, donde continuará el proceso administrativo para determinar responsabilidades y sanciones.
ANA no especificó la cantidad exacta de cebolla retenida en este operativo, aunque es parte de los controles que se mantienen para prevenir el movimiento ilegal de productos agrícolas en puntos fronterizos.
Cabe destacar que en la última semana se registraron decomisos similares en Chiriquí: 100 quintales de cebolla presuntamente de contrabando en Tierras Altas, y 70 quintales de cebolla morada en Guabalá. Estos esfuerzos buscan combatir el contrabando que afecta la producción local y la economía nacional.



