Wilmer Chavarría, alias “Pipo”, señalado como uno de los cabecillas de la organización criminal Los Lobos, acusó al actual presidente Daniel Noboa de haber ordenado el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido el 9 de agosto de 2023 en Quito. La declaración fue difundida por la agencia EFE y se produjo ante la Fiscalía de Zaragoza, España, donde Chavarría permanece detenido desde noviembre pasado mientras se analiza su extradición solicitada por Ecuador.
Según su versión, una persona cercana al ministro del Interior, John Reimberg, le habría transmitido que el crimen fue ordenado por Noboa por temor a que Villavicencio ganara las elecciones de 2023. En esos comicios, ambos participaban por primera vez como candidatos presidenciales. El atentado cambió de forma abrupta el panorama electoral: durante el primer debate televisado hubo un atril vacío en honor a la víctima y Noboa experimentó un ascenso inesperado en las encuestas.
Chavarría aseguró además que fue amenazado mientras estaba detenido en Málaga y que existen grabaciones de cámaras de seguridad que respaldarían su denuncia. Argumenta temer por su vida si es extraditado a Ecuador, especialmente si es recluido en la cárcel de máxima seguridad conocida como El Encuentro.
El ministro del Interior rechazó públicamente las acusaciones a través de la red social X, calificándolas de “absurdas” y señalando que los detenidos buscan evitar la extradición.
Villavicencio fue acribillado al salir de un mitin en el norte de Quito. Uno de los sicarios murió en el lugar y seis más, todos colombianos, fueron detenidos y posteriormente asesinados en prisión bajo custodia estatal, lo que complicó el esclarecimiento total del caso.



