La actividad bananera en Bocas del Toro vuelve a moverse con fuerza: se reactivaron 6,030 empleos entre los trabajadores del campo y las plantas de empaque, según datos de Chiquita Panamá. El repunte responde a una demanda mayor en los mercados y a un aumento en la producción de la fruta en la región.
Para no perder tiempo, las empacadoras ajustaron horarios: desde el 1 de junio pasaron de trabajar cinco a seis días a la semana, con dos turnos diarios de lunes a sábado. Ese cambio permite procesar más fruta y mantener la cadena productiva en marcha mientras se organizan los envíos.
Tras el cierre que vivió el sector en 2025, ahora la prioridad es dejar todo listo para volver a exportar. Voceros de Chiquita Panamá dicen que ya hay conversaciones con el Gobierno Nacional para coordinar la logística de los primeros embarques. Alexander Gabarrete, portavoz de la empresa, explicó que los dos turnos responden al ritmo de las cosechas y que los detalles de la primera exportación están en definición; el anuncio oficial podría darse en las próximas semanas.
La reactivación trae alivio a la provincia: más plazas de trabajo en finca y planta significan ingresos para familias locales y un empujón para la economía regional. A la espera de la confirmación de los envíos, productores y trabajadores mantienen la esperanza de que la fruta panameña vuelva pronto a los mercados internacionales.


