Durante la segunda guerra mundial, en medio de la Alemania Nazi, durante el año 1936, el astillero de Blohm+Voss de Hamburgo, estreno un buque de vela, comisionado como Horst Wessel, un buque a la cual se le asigno una misión especifica, y es para dar entrenamiento a los cadetes de la armada alemana.
El barco que entrenó nazis y ahora forma cadetes de la Guardia CosteraEsta maravillosa obra de la ingeniería naval alemana forjó a los mejores marinos durante ese periodo bélico, preparándolos para las condiciones más extremas y difíciles en alta mar.
Del Horst Wessel nazi al USCGC Eagle, el velero que cambió la guerra por la diplomaciaEl Horst Wessel, surco los mares de Europa hasta el año 1946, después de la guerra, pasó a manos de la fuerza naval de los Estados Unidos como trofeo de guerra, llegando a ser comisionado nuevamente como cúter USCGCEAGLE de la Guardia Costera estadounidense y zarpó hacia New London, Connecticut, que ha sido su puerto base permanente hasta ahora.
Los instrumentos del buque, mantienen el diseño original desde sus inicios en 1936.El ‘Eagle’ continúa con su misión principal desde sus inicios, la formación de cadetes y futuros oficiales, ahora de la Guardia Costera. Además, cumple un importante rol como embajador flotante, fortaleciendo las relaciones públicas tanto de la institución como de Estados Unidos. Durante sus escalas en cada puerto, abre sus puertas al público, y en sus visitas internacionales representa un símbolo de buena voluntad y diplomacia. A lo largo de su historia, el EAGLE ha recibido a destacadas personalidades, incluidos los presidentes Kennedy, Nixon y Truman.
Con 295 pies de eslora y 23 velas, el Eagle sigue impresionando en cada puerto que visita.Bajo la silueta imponente del USCGC EAGLE, se esconde una obra maestra de la ingeniería naval y la tradición marinera. Con sus 295 pies de eslora, casi lo mismo que un campo de fútbol, este buque escuela de la Guardia Costera de Estados Unidos impresiona desde el primer vistazo. Sus 23 velas, que despliegan una superficie total de 22,227 pies cuadrados, lo impulsan con elegancia sobre el mar, alcanzando velocidades de hasta 17 nudos (unos 20 mph). El mástil principal, con 150 pies de altura, se eleva como un rascacielos flotante, equivalente a un edificio de 15 pisos, sosteniendo un aparejo que, extendido en línea, cubriría casi 6 millas de longitud.
De trofeo de guerra a embajada flotante, este velero mantiene viva la tradición marinera. Tomado de @USEmbPANEl EAGLE no solo causa asombro por su imponente estructura, sino también por su resistencia
Es interesante que casi a sus 90 años, aún mantiene su firmeza. La oficial Helen Suarez Ramos, nos explicó que cada uno en la tripulación debe cumplir su tarea en mantener el buque, ya sea en el mantenimiento y el cuidado, es vital para mantener el estado actual que tiene este coloso del mar. Su casco y cubiertas están construidos con aceros de media y alta resistencia por su flexibilidad y durabilidad, con un peso total de 1,655 toneladas, lo convierten en un gigante robusto capaz de enfrentar los mares más desafiantes. Tiene dos anclas de 3,860 libras cada una que aseguran que este titán pueda detenerse cuando lo ordene la tripulación (una de ellas fue adaptada y acondicionada fuera del diseño original).
A bordo, se encuentran registrados 55 marineros, hombres y mujeres profesionales, entre jóvenes y veteranos que están para garantizar la operatividad del navío, con una sincronización espectacular, siguiendo los protocolos al pie de la letra, la seguridad es su máxima prioridad.
Su capacidad máxima permite albergar hasta 239 personas, entre cadetes, oficiales y visitantes. Otra característica importante a mencionar, es cuando el viento no acompaña durante sus travesías en alta mar, el buque despliega su motor, navegando a 10 nudos (11 mph), alimentado por un depósito de 24,215 galones de combustible destinado también a la calefacción interna.
La experiencia de conocer este buque es inolvidable, porque más que un velero, el EAGLE es una embajada flotante y un símbolo vivo de tradición marítima, donde cada momento, cada rincón de sus pasillos y espacios, se transforman en una historia digna para los libros de aventura y cada travesía en una lección de mar y diplomacia cubiertos de honor, disciplina y servicio.
El próximo año, esta por cumplir 90 años de servicio (1936-2026) y se espera una celebración muy merecida con todos los honores y en especial para todos los que han participado siendo parte de un legado que sigue dejando huellas en los mares del mundo. Enhorabuena saludos a toda la tripulación del USCGC EAGLE.




























































