En plena crisis del agua que tiene en jaque a Azuero, el gobernador de Herrera, Elías Corro, trae alivio: los trabajos para limpiar el río La Villa y desinfectar las plantas potabilizadoras van a toda máquina y en paralelo. “Ya le dimos salud al río”, dijo Corro, confirmando que su agua limpia ya fluye hacia las plantas Roberto Reina y Rufina Alfaro en Chitré.
Junto al MIDA, eliminaron 20 pesticidas prohibidos mundialmente del agua, un paso clave para que sea segura. En la planta Roberto Reina, ya desinfectada, arranca la fase uno del 2 al 4 de febrero: limpiarán las tuberías hasta las casas, empezando por la circunvalación y el centro de Chitré. La fase dos cubrirá el resto de la ciudad, que atiende a 66 mil habitantes fijos más miles de flotantes.
Pero no todo es color de rosa. Corro explicó que la red de válvulas en Chitré es un laberinto viejo, por lo que van paso a paso para desinfectarlas bien. La planta actual no da abasto para tanta gente, así que avanza su ampliación a 14 millones de galones diarios –el Idaan elegirá pronto la empresa– y piden una nueva para toda Azuero.
¿Y qué agravó el lío? La deforestación en cuencas de Herrera y Los Santos, que enturbia el río con las lluvias. Ahora, con Ambiente y MIDA, regulan actividades y el río luce sano. De yapa, rescataron obras paradas como un intercambiador vial que iba solo al 23% y ya está listo.
Ojo para carnavales: el agua sirve para lavar y cocinar, pero no para beber aún. “Tomen previsiones”, urge Corro, mientras promete resolverlo de raíz. Familias de Chitré empiezan a ver la luz al final del túnel.



