Tensión en Chitré por el traslado sorpresa de 10 jóvenes adultos con discapacidad al Hogar María Auxiliadora, un refugio tradicional para niñas vulnerables. La ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles de Arango, se reunió anoche con líderes de la Iglesia católica, grupos cívicos y la Gobernación de Herrera en la casa del obispo, buscando una salida que deje contentos a todos.
Mientras tanto, un montón de vecinos protestaban afuera, gritando que el hogar debe volver a ser para las niñas. “¡El María Auxiliadora es de las niñas!”, coreaban, hasta que el padre tuvo que salir a calmarlos.
¿Por qué pasó esto?
Todo arrancó el lunes de Carnaval. El hogar estaba vacío por vacaciones escolares, así que lo usaron para reubicar a estos jóvenes del Centro de Atención Integral de Tocumen, por orden del Procurador General. La ministra explicó que es temporal y ya buscan un sitio fijo. Opciones en la mesa: Nutre Hogar en Monagrillo, clubes de Leones en Panamá y Potrerillos, una oferta del monseñor Ulloa en Coclé, y hasta becas del Ifarhu para que las niñas estudien en Chitré.
Voces de la calle y la Iglesia
Rubielka Barragán, del Club Rotario de Chitré, no se anda con rodeos: “Este hogar lleva 90 años ayudando a mujeres y niñas en riesgo. Hay otros lados para estos jóvenes. Nos lo metieron de sorpresa en Carnaval, como siempre en Panamá, cuando nadie mira”.
El padre José Héctor González, de la catedral, dice que hablaron con el corazón abierto: “Nadie rechaza a esa gente, pero este no es su lugar. Dimos tiempo a la ministra, pero queremos saber cuánto dura”.


