Más de 4,000 estudiantes de 15 centros educativos de Bocas del Toro ya reciben alimentos preparados con pollo y huevos producidos como parte de un programa de apoyo a la nutrición escolar.
La iniciativa busca mejorar la alimentación de los niños y niñas mediante productos frescos que son cultivados o criados en las propias escuelas. Además de aportar proteínas a los comedores escolares, el proyecto permite que los estudiantes aprendan cómo se producen los alimentos que llegan a sus platos.
A mediados de junio fueron entregados pollitos, gallinas ponedoras, semillas, alimentos concentrados y medicamentos veterinarios. Estos insumos son utilizados para la cría y ceba de pollos, así como para la producción de huevos en los planteles que participan en el programa.
Con esta estrategia, los centros educativos pueden complementar los menús escolares con alimentos de origen avícola y otros productos obtenidos de sus proyectos de producción. La meta es ofrecer una dieta más variada y balanceada a los estudiantes, especialmente en comunidades donde el acceso a alimentos frescos puede ser más limitado.
El programa también incluye un componente educativo. Los alumnos tienen la oportunidad de conocer de manera práctica el cuidado de las aves, el uso responsable de los recursos y la importancia de producir alimentos de forma sostenible.
La experiencia busca fortalecer la seguridad alimentaria y promover hábitos saludables dentro de las comunidades educativas. A través de la participación de docentes, estudiantes y familias, los planteles desarrollan actividades que combinan la enseñanza con la producción de alimentos.
En Bocas del Toro, las 15 escuelas beneficiadas comenzaron a utilizar la proteína producida mediante la cría y ceba de pollos en sus comedores escolares. La iniciativa forma parte de un convenio entre entidades públicas y la Caja de Ahorros, que también contempla el impulso de huertos y otros proyectos productivos en centros educativos.


