Kylian Mbappé volvió a los entrenamientos con la selección francesa, pero con precaución. En Clairefontaine, el capitán de Les Bleus completó apenas media hora antes de seguir un trabajo separado junto a Ibrahima Konaté.
El atacante del Real Madrid continúa recuperándose de una molestia en el tobillo sufrida el fin de semana ante el Villarreal.
Aunque el cuerpo médico descartó una lesión grave, el técnico Didier Deschamps no quiere correr riesgos y podría darle descanso frente a Azerbaiyán este viernes en el Parque de los Príncipes.
Francia no necesita forzar a su estrella ante un rival que ocupa el puesto 124 del ranking FIFA. Mbappé es el termómetro emocional del equipo: su sola presencia cambia el ambiente. La última palabra la tendrá el entrenamiento del jueves. Si responde bien, irá al banquillo; si no, reposará para volver más fuerte.



