En operativos recientes en la Zona Central y Azuero, las autoridades aduaneras se toparon con dos hallazgos que muestran cómo llega mercancía sin papeles a comercios y pasajeros. En una revisión rutinaria de un autobús, agentes encontraron a un pasajero con varias cajas de medicamentos que no contaban con el registro sanitario exigido. Eso pone en riesgo la salud de quien los use y obliga a investigar su procedencia.
En otra inspección, esta vez en locales donde se reciben y envían encomiendas, los revisores incautaron 88 juegos de sábanas porque no se presentó documentación que acreditara su compra legal ni el pago de impuestos. La falta de papeles impidió comprobar si la mercancía era declarada correctamente o si provenía de contrabando.
Los casos ya avanzan a la fase de investigación administrativa para determinar responsabilidades y aplicar sanciones si procede. Para comerciantes y usuarios, esto sirve de advertencia: importar o vender productos sin la debida documentación puede traer multas, incautaciones y problemas legales.



