Comer bien desde pequeño no es cuento, y en Panamá ya lo están poniendo en práctica. Un total de 2,456 niños y niñas que asisten a 95 Centros de Atención Integral a la Primera Infancia (CAIPI) están recibiendo menús balanceados, bajos en azúcar y pensados para su desarrollo desde temprana edad.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), busca que los más chiquitos crezcan con hábitos saludables desde la cuna. Y no es poca cosa: en estos centros, los niños llegan a recibir hasta el 70% de su alimentación diaria, lo que impacta directamente en su crecimiento físico y hasta en su comportamiento.
Platos con frutas, verduras, proteínas y preparaciones caseras forman parte del menú diario que reciben los niños en los CAIPI, priorizando alimentos frescos y bajos en azúcar.Resultados que hablan
Los resultados ya están dando de qué hablar. Según una evaluación nutricional reciente, el 97% de los niños entre 1 y 4 años presenta un estado nutricional normal, una cifra que refleja que la estrategia va por buen camino. Solo un pequeño porcentaje presenta bajo peso, lo que permite ajustar los menús de forma personalizada.
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Raciones equilibradas y adaptadas a la edad de cada niño aseguran una alimentación completa dentro de los centros CAIPI.¿Y qué están comiendo? Nada de comida chatarra. En los CAIPI se sirven frutas, verduras, yogur, carnes, legumbres y hasta sopas y purés nutritivos. Además, reciben desayuno, almuerzo y dos meriendas al día, cubriendo gran parte de sus necesidades alimenticias.
Menos azúcar, más nutrientes
Pero la cosa no queda ahí. El MIDES trabaja junto al Ministerio de Salud y la Organización Panamericana de la Salud en la creación de lineamientos técnicos que pondrán reglas claras sobre cómo alimentar a los niños en todos los centros del país, tanto públicos como privados.
El 97% de los niños evaluados en los CAIPI presenta un estado nutricional normal, reflejo del impacto de los menús balanceados y bajos en azúcar.Padres como José Sierra lo tienen claro: la diferencia se nota. Asegura que su hija no solo come mejor, sino que también se comporta mejor gracias a una dieta más saludable.
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