Panamá dio un nuevo paso en su apuesta por las energías renovables tras adjudicar un contrato de suministro de energía eólica a 20 años, valorado en más de US$350 millones, que permitirá incorporar nueva capacidad de generación al Sistema Interconectado Nacional (SIN).
La adjudicación fue realizada dentro de una licitación convocada por la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA) y será desarrollada mediante el proyecto Santa Cruz Wind, promovido por la empresa española Cox. El acuerdo contempla el suministro de más de 5.22 teravatios-hora (TWh) de energía durante las próximas dos décadas.
Un nuevo parque eólico para Panamá
El proyecto contempla la construcción de un parque eólico con 68.4 megavatios (MW) de capacidad instalada mediante 12 aerogeneradores, capaces de producir alrededor de 260 gigavatios-hora (GWh) de electricidad al año.
La nueva generación permitirá atender parte de la demanda de las principales empresas distribuidoras del país, fortaleciendo la seguridad energética con una fuente renovable que reducirá la dependencia de combustibles fósiles y contribuirá a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Santa Cruz Wind está ubicado en la provincia de Coclé y forma parte de los proyectos eólicos autorizados para incorporarse al sistema eléctrico panameño.
Una apuesta por la transición energética
Para Cox, esta adjudicación representa uno de sus principales proyectos en Centroamérica. La empresa destacó que el contrato fortalece su presencia regional y le permite ampliar su cartera de activos de generación renovable con ingresos de largo plazo.
Martín Sucre Champsaur, gerente regional de Arco Central de la compañía, afirmó que Santa Cruz Wind constituye un proyecto estratégico para consolidar la presencia de la empresa en Panamá y contribuir al desarrollo de infraestructura energética sostenible.
Panamá busca atraer nuevas inversiones
La adjudicación también refleja el interés de Panamá por seguir atrayendo inversiones privadas en energías limpias mediante contratos de largo plazo, considerados clave para dar estabilidad al mercado eléctrico y garantizar el abastecimiento futuro.
En los últimos años, el país ha impulsado licitaciones para incorporar nuevas plantas renovables con el objetivo de diversificar su matriz energética y fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico nacional.



