La ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles de Arango, volvió este martes a tocar la puerta del Órgano Legislativo con un mensaje directo: el país no puede seguir esperando para saldar deudas históricas con las mujeres.
Ante la comisión que analiza el proyecto de ley que crea el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu), la titular del Mides pidió una decisión “histórica” y reclamó respuestas estructurales frente a la desigualdad y la violencia que siguen golpeando a miles de panameñas.
Durante su intervención, Carles de Arango defendió la iniciativa como un cambio institucional profundo, con capacidad real de ejecutar políticas públicas transversales y con resultados medibles en igualdad de oportunidades.
Recordó que no es la primera vez que acude al Legislativo y subrayó que el Estado tiene una obligación constitucional y moral con mujeres que llevan años esperando protección y opciones reales.
La ministra advirtió que la comisión enfrenta una votación que marcará postura política y social, y alertó que las demoras oficiales han terminado normalizando la violencia y ampliando brechas de desigualdad.
En ese contexto, explicó que el Inamu tendría carácter vinculante y alcance transversal, con autonomía administrativa, financiamiento protegido y mecanismos de trazabilidad para vigilar el uso de fondos públicos destinados a programas para mujeres.
Frente a críticas de sectores que ven el proyecto como un retroceso, llamó a la unidad y defendió la participación y fiscalización social dentro del esquema del instituto.



