En medio de las diferencias internas que han salido a la luz en los últimos días, el Partido Revolucionario Democrático (PRD) reunió a su dirigencia durante más de seis horas para discutir el rumbo del colectivo y tratar de alcanzar acuerdos sobre uno de los temas que ha provocado fricciones: las reformas al Código Electoral.
El Consejo Directivo Nacional (CDN) concluyó el encuentro reafirmando que el partido se mantiene unido y posteriormente divulgó un comunicado en el que detalló algunas de las decisiones adoptadas.
“Luego de horas de debate, alcanzamos acuerdos concretos en el CEN del PRD. Las diferencias se discuten internamente y las decisiones se construyen unidos”, expresó el colectivo en sus redes sociales.
La reunión se produjo después de varios días de diferencias públicas entre figuras de la dirigencia del partido, principalmente alrededor de las reformas electorales que se discuten en la Asamblea Nacional.
Comisión buscará unificar posición
Uno de los principales acuerdos alcanzados fue la creación de una comisión integrada por miembros del propio CDN y abogados del partido, que tendrá la responsabilidad de revisar las distintas modificaciones propuestas dentro de las reformas electorales.
El objetivo será definir una posición unificada del PRD, que posteriormente será entregada a la bancada de diputados del colectivo en la Asamblea Nacional.
“También conformaremos una comisión de miembros del CDN y abogados del partido para revisar las reformas electorales y presentar una posición unificada”, informó el PRD.
La decisión cobra relevancia después de las diferencias surgidas entre la secretaria general del partido, Balbina Herrera, y el presidente del colectivo, Benicio Robinson, precisamente por las modificaciones planteadas al Código Electoral y la posición que debía asumir institucionalmente el PRD.
La tensión alcanzó uno de sus puntos más altos luego de que el CEN y el CDN aprobaran el pasado 29 de septiembre una resolución mediante la cual censuraron públicamente actuaciones y pronunciamientos de Herrera y desautorizaron una carta que había enviado a la bancada perredista sobre las reformas electorales.
La dirigencia sostuvo entonces que aquella posición no había sido aprobada por los organismos correspondientes y, por tanto, no representaba institucionalmente al partido.



