En Las Tablas, Los Santos, productores, técnicos y estudiantes del agro volvieron a sentarse en las aulas del MIDA para aprender cómo devolverle la vida a suelos que, tras años de uso intensivo y sequías, han perdido fertilidad. La jornada forma parte de un proyecto que busca que la agricultura en Azuero sea más sostenible, más resistente al clima y más rentable para quien trabaja la tierra.
La capacitación se desarrolló en la Agencia del MIDA de Las Tablas y fue coordinada por la Secretaría Técnica Regional, en el marco del proyecto “Fortalecimiento de Capacidades I+P+P (Innovación + Promoción + Pago) para restaurar suelos degradados en la Región Oeste del Canal de Panamá”, impulsado por el IDIAP junto al MIDA.
La sigla I+P+P resume la lógica de la iniciativa:
- Innovación: probar y adaptar prácticas que funcionen en zonas de pendientes y suelos frágiles.
- Promoción: llevar esos conocimientos a fincas y escuelas técnicas.
- Pago: crear incentivos para que el productor adopte y mantenga buenas prácticas.
El objetivo no es solo “arreglar” el suelo, sino mejorar la seguridad alimentaria, los ingresos de las familias rurales y los beneficios ambientales, como retener más agua y reducir la erosión.
Durante la actividad, los participantes conocieron avances y estrategias del proyecto: cómo identificar cuándo un suelo está degradado, qué prácticas de agricultura conservacionista aplicar y cómo establecer polígonos demostrativos que sirvan de ejemplo en la comunidad.
Entre las técnicas que se promueven están la rotación de cultivos, el uso de coberturas vivas y barreras contra la erosión, la restauración forestal en linderos y, en algunos casos, el uso de biocarbón y acolchado plástico (mulch) para proteger la tierra y reducir la pérdida de humedad.
Azuero, con su “arco seco”, es una de las zonas más golpeadas por la variabilidad del clima: lluvias mal distribuidas, suelos erosionados y parcelas que rinden menos cada año. Restaurar esos suelos es clave para que la agricultura y la ganadería sigan siendo viables y para que haya menos presión sobre bosques y fuentes de agua.
Iniciativas paralelas, como Azuero Verde y proyectos de adaptación basada en ecosistemas, ya trabajan en la misma dirección: transformar los sistemas agroalimentarios, proteger los medios de vida rurales y garantizar seguridad hídrica mediante prácticas sostenibles.
Con estas acciones, el MIDA, bajo el liderazgo del ministro Roberto Linares, reafirma su apuesta por iniciativas que conserven los recursos naturales, fortalezcan los sistemas productivos y den herramientas concretas a los productores panameños para una agricultura más resiliente y competitiva.


