La producción nacional de cebolla podría no ser suficiente para cubrir la demanda del mercado en septiembre. Por esta razón, la Cadena Agroalimentaria de Papa y Cebolla recomendó importar cerca de 20 mil quintales del producto.
La decisión fue tomada durante una reunión realizada en la provincia de Chiriquí, donde productores y autoridades revisaron las existencias disponibles y las proyecciones para los próximos meses. Panamá consume más de 50 mil quintales de cebolla al mes, por lo que la entrada del producto importado busca evitar una escasez en los comercios.
De acuerdo con las estimaciones analizadas, para septiembre habría un déficit aproximado de 10 mil quintales. Sin embargo, la producción podría recuperarse en octubre, cuando se proyecta una disponibilidad superior a los 50 mil quintales.
La importación recomendada busca mantener el suministro para los consumidores y evitar que la reducción de la oferta provoque presiones en los precios.
Papa enfrenta un escenario diferente
La situación de la papa es distinta. Productores de Tierras Altas señalaron que existe una sobreproducción, lo que ha reducido los precios que reciben por el producto en el campo.
Los agricultores manifestaron que los ingresos actuales no les permiten cubrir los costos de producción. Esta situación afecta la rentabilidad de las cosechas y aumenta la preocupación entre quienes dependen de la actividad agrícola.
Aunque existe suficiente papa para atender el mercado, los productores enfrentan dificultades para colocarla a un precio que les permita recuperar la inversión. En casos anteriores, el exceso de oferta ha provocado fuertes reducciones en el valor pagado por el quintal.
El clima será determinante
Los productores advirtieron que el comportamiento de las cosechas dependerá de las condiciones climáticas de las próximas semanas.
La falta de lluvias asociada al fenómeno de El Niño podría afectar el desarrollo de los cultivos, especialmente en las zonas productoras de Chiriquí. Por ello, las autoridades y los representantes del sector continuarán revisando los niveles de producción y las necesidades del mercado.
Si las proyecciones cambian, la Cadena Agroalimentaria podría recomendar nuevas importaciones para garantizar el abastecimiento de cebolla y otros productos agrícolas.
Mientras tanto, productores y autoridades acordaron mantener el monitoreo de las cosechas, los inventarios y el comportamiento de los precios, con el fin de tomar decisiones que protejan tanto a los consumidores como a los agricultores.



