El presidente Donald Trump volvió a encender la mecha. Durante una reunión pública con el presidente argentino Javier Milei, amenazó con retirar los partidos del Mundial 2026 que estaban previstos para Foxborough, Massachusetts, poco más de 30 millas al oeste de Boston, argumentando que partes de Boston están “tomadas” por disturbios y cuestionando el liderazgo de la alcaldesa Michelle Wu.
Boston Mayor Wu has been offering advice on how cities can become “the safest in the nation.”
— Mass Daily News Live 🚨 (@MassDaily_Live) October 9, 2025
But in her own city, a police cruiser was torched in the South End and crowds flooded Boston Common in a violent protest days later.
Boston’s safety record is facing growing scrutiny. pic.twitter.com/spnZg0myDJ
Aunque calificó a Wu como “inteligente”, la acusó de ser una “radical de izquierda” y dijo que “podríamos recuperarlos en dos segundos” si fuera necesario. También mencionó que llamaría al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar un cambio de sede en caso de inseguridad.
Sin embargo, el vicepresidente de la FIFA dejó claro que esas decisiones son exclusivas del organismo deportivo y que los contratos de sede ya firmados no pueden modificarse tan cerca del evento.
#Boston #Protest
— Deep State Crime Scene (@BulletinPal) October 9, 2025
Several Officers injured in Boston & 13 people Arrested after Pro Palestine Protest pic.twitter.com/lsIwMUBsni
Todo esto ocurre cuando Boston atraviesa días convulsos, una protesta pro-palestina escaló a violencia, 13 personas fueron arrestadas y cuatro agentes policiales resultaron heridos.
Wu ha condenado públicamente los hechos. En definitiva, amenaza con Mundial mediante: política, deporte y poder en juego.


