¡Golpe directo a la economía venezolana! Lo que parecía una simple jugada en la guerra económica se ha convertido en una sanción contundente. Estados Unidos no para de presionar al régimen de Nicolás Maduro. Esta vez, las sanciones apuntan a cuatro empresas y varios buques vinculados al sector petrolero, uno de los pilares que mantiene en pie al gobierno venezolano. A través de su Departamento del Tesoro, el gobierno de Trump sigue la estrategia de estrangular financieramente al régimen.
La “flota fantasma” bajo la lupa
La “flota en la sombra”, como la llaman los expertos, sigue operando bajo las narices de las autoridades. Esta red de buques ha eludido las sanciones anteriores, moviendo petróleo venezolano a través de rutas secretas. Para EE.UU., no hay perdón. “Cualquier involucrado en el comercio de petróleo venezolano sigue corriendo el riesgo de ser sancionado”, advirtió el Tesoro.
“Las sanciones estadounidenses continúan arrinconando al gobierno de Nicolás Maduro.Más que sanciones: una guerra política
Estas medidas no solo son una advertencia económica. En el trasfondo de todo esto se juegan grandes intereses geopolíticos. Mientras Trump mantiene su presencia naval en el Caribe, las tensiones con Venezuela se siguen intensificando. Caracas no se queda callada, y la acusación es clara: para ellos, EE.UU. busca apoderarse de sus riquezas petroleras bajo el disfraz de luchar contra el narcotráfico.
La ‘flota fantasma’ venezolana, bajo la lupa de EE.UU., sigue operando a pesar de las sanciones.El futuro del régimen está en juego
Las sanciones de hoy no son el final. Los buques sancionados y las nuevas restricciones hacen que las exportaciones de petróleo venezolano caigan drásticamente. Esto tiene un impacto directo en la economía de Venezuela, ya que el petróleo es su principal fuente de ingresos.
¿Será este el principio del fin para Maduro? Solo el tiempo lo dirá.



