Mi Diario estuvo en exclusiva en Metetí para documentar el lanzamiento de la Operación ‘Escudo de Acero’, un amplio despliegue de seguridad que moviliza a más de 600 unidades del SENAFRONT hacia diferentes puntos estratégicos de la provincia de Darién, en la frontera con Colombia.
Desde la base central de la Primera Brigada Oriental del SENAFRONT, en Metetí, se puso en marcha este domingo 9 de agosto la Operación ‘Escudo de Acero’, que contempla el desplazamiento de más de 600 unidades hacia distintos sectores del Darién.
El objetivo de este despliegue es reforzar la seguridad y el control territorial en esta zona fronteriza, aumentando la presencia de las unidades del Servicio Nacional de Fronteras en puntos considerados estratégicos.

Así fue la explicación del operativo
Durante el lanzamiento, el director general del SENAFRONT, Larry Solís, recibió de los responsables de la Operación ‘Escudo de Acero’ las instrucciones y detalles relacionados con el despliegue que se ejecutará en la provincia.
Los encargados de la operación utilizaron un cubo de arena como representación del terreno para explicarle al director general la distribución de las unidades y señalar los diferentes puntos del Darién que serán reforzados.
Sobre esta representación fueron identificados los sectores hacia donde serán movilizados los efectivos, permitiendo visualizar la estrategia de despliegue y las áreas que estarán bajo mayor vigilancia.
La operación contempla el movimiento de las unidades hacia diferentes puntos estratégicos comprendidos en el cordón fronterizo con Colombia.
Refuerzo de la frontera
El despliegue busca fortalecer las capacidades de vigilancia, patrullaje y control territorial del SENAFRONT en una de las zonas más extensas y complejas del país.
Las unidades serán distribuidas en distintos sectores del Darién, con el propósito de mantener una presencia permanente y reforzar la seguridad en las áreas cercanas a la frontera.
La operación se desarrolla además en un momento en que las autoridades mantienen especial atención sobre la situación de seguridad en la frontera entre Panamá y Colombia.

El Clan del Golfo, en el radar
El despliegue ocurre pocos días después de la llegada al poder del nuevo presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, quien asumió la Presidencia el pasado 7 de agosto y ha planteado una postura de mayor firmeza contra las estructuras criminales y el narcotráfico.
En medio de este nuevo escenario, la revista colombiana Semana publicó información según la cual integrantes del Clan del Golfo y de otras estructuras armadas estarían buscando salir de Colombia ante la ofensiva anunciada por el nuevo Gobierno.
En esa información se mencionó a Panamá entre los posibles destinos.
Sin embargo, esta versión ha sido negada por las autoridades panameñas.
El ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, ha rechazado que exista una llegada masiva de integrantes del Clan del Golfo a territorio panameño y ha señalado que, aunque esta organización mantiene operaciones del lado colombiano de la frontera, no existe información que confirme una presencia masiva de sus miembros en Panamá.
Panamá mantiene, no obstante, vigilancia permanente sobre su frontera oriental y refuerza sus capacidades para evitar que grupos criminales que operan en Colombia puedan penetrar al territorio nacional.
El Darién, bajo vigilancia
Con el despliegue de más de 600 unidades, el SENAFRONT aumenta su presencia en diferentes puntos de la provincia mediante la Operación ‘Escudo de Acero’.
Desde la base de la Primera Brigada Oriental, en Metetí, los responsables de la operación definieron junto al director general los puntos que serán reforzados y la distribución de las unidades.
Mi Diario estuvo presente en el lanzamiento de la operación y acompañó el inicio de este despliegue de seguridad en el Darién, una de las principales zonas de vigilancia fronteriza de Panamá.


