El presidente José Raúl Mulino aprovechó la graduación de 324 nuevas unidades de seguridad para soltar un mensaje claro: el Gobierno quiere más presencia en las calles, más tecnología y más presión contra las pandillas, el narcotráfico y las redes criminales que golpean al país.
La ceremonia correspondió a la promoción XXIV-B “General José de Fábrega”, integrada por 285 agentes del Servicio Nacional de Fronteras y 39 inspectores del Servicio Nacional de Migración, quienes culminaron seis meses de formación académica, táctica y operativa.
Entre los nuevos graduados también figuran 29 agentes especializados en ciberseguridad y banda de música, como parte del fortalecimiento de las capacidades de la Fuerza Pública dentro del llamado Plan Firmeza, impulsado por el Ministerio de Seguridad Pública.
Durante el acto, Mulino adelantó que en los próximos meses se sumarán más miembros a los estamentos de seguridad del Estado, con el objetivo de reforzar la prevención del delito y aumentar la presencia policial en zonas estratégicas.

El mandatario sostuvo que Panamá necesita más equipamiento, tecnología avanzada y acciones preventivas para enfrentar al microtráfico, las pandillas y el crimen organizado. También aseguró que el tráfico y consumo de drogas está relacionado con el 80% de los homicidios registrados en el país.
“O gana el orden público o se impone el narcotráfico”, expresó Mulino al defender el Plan Firmeza, estrategia con la que el Gobierno busca golpear las estructuras criminales y recuperar espacios seguros para la ciudadanía.
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El presidente también cuestionó las medidas de libertad condicional y casa por cárcel otorgadas a personas detenidas por delitos graves, al señalar que muchas capturas terminan perdiendo impacto por decisiones que generan molestia entre la población.
A los nuevos agentes les pidió llevar su misión con responsabilidad. “Cada secuestro de drogas es un riesgo menos para nuestros jóvenes; cada red de trata de personas que desmantelan, son vidas que salvan de un calvario; cada vez que detienen a quien tala ilegalmente los árboles, defienden la biodiversidad de nuestra nación. Siempre honren a su patria”, dijo.
A los inspectores migratorios, Mulino les recalcó que Panamá es un país abierto e integrador, pero que los extranjeros deben cumplir la ley panameña, contar con permiso de trabajo y respetar los valores y tradiciones del país.
El ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, explicó que la formación inició el 28 de septiembre de 2025 con 395 estudiantes y se extendió por seis meses, bajo un modelo enfocado en doctrina institucional, principios legales y procedimientos policivos.



