Londres

Uber pierde su licencia en una de las ciudad más grandes de Europa

22 Septiembre 2017
La ciudad tiene 40 mil choferes de Uber y 3,5 millones de usuarios. Foto: REUTERS

La licencia de Uber para operar en Londres no será renovada porque sus prácticas ponen en peligro la seguridad pública, dijo el viernes el regulador local, en un nuevo golpe a una compañía que ya enfrenta fuertes cuestionamientos a su cultura corporativa.

El Departamento de Transporte de Londres dijo el viernes que la compañía, cuya app es usada por 3,5 millones y 40.000 choferes en Londres, “no es competente para tener una licencia para operar” un servicio de transporte de pasajeros.

La agencia se refirió en concreto a la forma en la que la empresa gestiona los delitos graves y el empleo de su software para impedir que las autoridades reguladoras tengan pleno acceso a la aplicación, impidiendo “que las autoridades ejerzan sus deberes reguladores y de aplicación de la ley”.

El departamento "considera que el enfoque y la conducta de Uber demuestran una falta de responsabilidad corporativa en relación con diversos asuntos que tienen implicaciones potenciales de seguridad pública”, dijo la agencia reguladora en una declaración.

Uber fue licenciada inicialmente para operar en Londres en el 2012 y su licencia actual expira el 30 de septiembre.

La compañía dijo que planea apelar la decisión del regulador, y puede seguir operando hasta que concluya el proceso de apelaciones.

Uber acusó a la municipalidad de ceder a intereses especiales “que quieren restringir las opciones de los consumidores”.

Uber opera en más de 600 ciudades en el mundo, incluyendo más de 40 ciudades y pueblos aquí en Gran Bretaña”, dijo la compañía.

“Esta prohibición muestra al mundo que, en lugar de ser abierta, Londres está cerrada a compañías innovadoras que ofrecen opciones a los consumidores”.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, expresó su apoyo a la decisión y dijo que cualquier operador de servicios de taxis en la ciudad “tiene que cumplir las normas”.

La prestación de un servicio innovador no debe hacerse a expensas de la seguridad de los clientes”, afirmó.

Fundada en el 2010 en San Francisco, Uber ha enfrentado a menudo oposición en su expansión.

Taxistas se quejan de que los choferes de Uber no tienen que cumplir con el mismo proceso de licencias que ellos, lo que da al servicio una ventaja injusta y pone en peligro al público.

En su decisión, el Departamento de Transporte de Londres criticó el enfoque de Uber al reporte de delitos graves y sus verificaciones de antecedentes de los choferes.

El mes pasado, la policía de Londres acusó a Uber de no reportar un caso de agresión sexual por un chofer contra una pasajera, lo que le permitió al chofer volver a atacar.

Uber está ahora prohibida en Francia, Bélgica y España y enfrenta litigios en varios países.

Con información de AP