La lucha por contar con una ley de salud sexual y reproductiva no es nueva.
Los primeros intentos de discusión de una norma de educación sexual en Panamá se remontan a la gestión del presidente Martín Torrijos.
Han pasado 15 años y el polémico tema sigue dividiendo a la sociedad, en medio de un desborde de pasiones en foros de discusión y redes sociales, donde no falta la desinformación.
Actualmente, otra batalla se pierde con el proyecto de ley 61, por el cual se adoptan políticas de educación integral, atención y promoción de la salud. Su segundo debate ya fue suspendido.
La controversial iniciativa, cuyo proponente es el diputado perredista Crispiano Adames, se aprobó en primer debate en la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional el 4 de marzo del 2015.
Freddy Pitty, de Juntos Decidimos, calificó esta suspensión de lamentable, a la vez que indicó que existe temor de los diputados por el costo político que promover la iniciativa representa.
Por su parte, Juan Francisco De la Guardia, de la Alianza Panameña por la Vida y la Familia, manifestó que no se necesita una ley para abordar el tema.
Por: Ivis Leonardo Franco


