En medio de una investigación de alto perfil en Washington, el expresidente estadounidense Bill Clinton compareció ante legisladores y fue tajante: asegura que no vio ni supo nada irregular sobre Jeffrey Epstein. La declaración, que se extendió por varias horas, vuelve a colocar el caso en el centro del debate político en Estados Unidos.
Bill Clinton junto a Jeffrey Epstein en una imagen de archivo. Clinton ha negado conocer las actividades ilícitas de Epstein.Clinton se defiende bajo juramento
Durante su declaración inicial en Nueva York, el exmandatario de 79 años afirmó que “no hizo nada malo” y que nunca observó señales de abuso por parte de Epstein. Clinton insistió en que respondería con cautela debido al tiempo transcurrido desde los hechos.
“A menudo me oirán decir que no lo recuerdo… no voy a decir algo de lo que no esté seguro”, expresó ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, que investiga los vínculos del financiero fallecido.
El expresidente también reiteró que, de haber conocido conductas criminales, habría actuado. “Yo mismo lo habría entregado”, afirmó.
Hillary Clinton también testifico a puerta cerrada sobre los vínculos de su familia con Jeffrey Epstein. (Nueva York) EFE/EPA/Olga FedorovaHillary Clinton también declara
La comparecencia se produce después de que la exsecretaria de Estado Hillary Clinton rindiera un testimonio a puerta cerrada durante seis horas. Según su versión, “no tenía idea” de los crímenes de Epstein y calificó la sesión como “teatro político partidista”.
Bill Clinton criticó que el comité citara a su esposa, señalando que ella “no tenía nada que ver” con el caso ni recordaba haber conocido a Epstein.
Viajes y presión política
Documentos relacionados con Epstein han mostrado imágenes del expresidente, quien previamente reconoció haber viajado en el avión privado del financiero. Sin embargo, insiste en que nunca tuvo conocimiento de actividades ilícitas.
Los republicanos anunciaron que planean publicar el video del testimonio de Hillary Clinton en los próximos días, lo que podría intensificar el pulso político en torno a la investigación.



