El calor del mediodía en Monagrillo, provincia de Herrera, no opacó la emoción que se respiraba en la Casa de la Cultura. Entre sonrisas, abrazos y hasta lágrimas, 85 personas recibieron por primera vez su Tarjeta Clave Social, un documento que para muchos significa la diferencia entre la incertidumbre y la tranquilidad de saber que podrán cubrir lo básico.
Modesto Poveda, agricultor de Pesé, esperó siete años para recibir su apoyo.La ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles, encabezó la ceremonia y reiteró que la prioridad de su gestión es llegar a los más vulnerables. “Estamos trabajando para que más panameños tengan acceso a estos programas. Son recursos del Estado que deben aliviar las necesidades de quienes más lo requieren”, expresó.
Beneficiarios celebran emocionados al recibir por primera vez su Tarjeta Clave Social en Monagrillo, Herrera.Las historias humanas marcaron la jornada. Dionisia Atencio, de 68 años y paciente del Instituto Oncológico Nacional, compartió entre lágrimas: “Esta transferencia me ayudará a pagar transporte y medicamentos. Tres años esperé este momento”. Al igual que ella, Modesto Poveda, agricultor de Pesé, Herrera, contó su alivio tras siete años aguardando por ser incluido: “Pensé que nunca llegaría, pero ahora podré comprar comida y medicinas”.
Con este tercer pago de 2025, más de 186 mil panameños en todo el país reciben apoyo económico estatal.Este tercer pago de 2025 refleja un impacto nacional. Según cifras oficiales, 1,842 ciudadanos fueron incorporados a los Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas (PTMC), de los cuales más del 70% son mujeres. En Los Santos y Veraguas también se sumaron 157 y 117 beneficiarios respectivamente.
A nivel general, los PTMC están beneficiando a 186,793 panameños en todo el país, con un desembolso total de 54.4 millones de balboas. De esta cifra, 22,056 personas viven en áreas de difícil acceso, donde el MIDES acompaña los pagos con ferias de salud, vacunación y atención comunitaria.
Actualmente, el 68.75% de los beneficiarios son mujeres, muchas de ellas responsables del cuidado familiar. En medio de una economía que golpea fuerte los bolsillos, este apoyo estatal se convierte en un respiro para miles de hogares que buscan sobrevivir con dignidad.


