'No importa la edad, nunca dejas de ser madre', asegura con una lucidez que asombra Ada Keating, a los 98 años. ¡Y lo dice en serio! Es que esta anciana de avanzada edad se ha mudado a una residencia de Liverpool, Reino Unido, para cuidar de su hijo Tom, de 80 años. Tom necesita cuidados especiales y mucha atención y ella ya no se los podía dar en casa.
MIRA TAMBIÉN: ¡Solo una latina! Entre las 100 mujeres más poderosas del mundo según Forbes
Primero ingresó él, pero Ada no aguantó en casa sola y, como madre e hijo son inseparables, ella también se mudó.
Todos los días voy a la habitación de Tom a darle los buenos días y las buenas noches. Cuando salgo a la peluquería, él está pendiente de mi regreso y cuando vuelvo me recibe siempre con los brazos abiertos para darme un abrazo. No importa la edad, nunca dejas de ser mamá', insiste Ada.
MIRA TAMBIÉN: ¡PECULIAR CONFESIÓN! Papa Francisco: 'Cuando rezo, a veces me quedo dormido'
La mujer enviudó hace muchos años y Tom nunca se casó, así que se tienen el uno al otro.
Estoy feliz de ver a mi madre todos los días ahora que ella vive aquí. Ella es muy buena cuidando de mí', cuenta Tom agradecido.
MIRA TAMBIÉN: ¿Es un ave, es Superman? ¡Nooo! Es el primer ministro de Canadá en Halloween
Vía: La Vanguardia



